Es mio o es tuyo

El mundo es tuyo pero tienes que ganartelo.
Kim Woo-Choong

Trabajando con clientes muchas veces me llevo las personas conmigo a mi casa. No puedo dejar de pensar en sus problema o de como me sentí cuando estuvimos hablando. Entonces tampoco dejé de reflectar.

A veces tiene su sentido porque también no tengo tanta experiencia en ese tipo de trabajo. Pero a veces no tiene sentido de me quedo tanto tiempo pensando de un cliente. Me pregunto del porque. Hasta que a veces pregunto la alma de mi cliente que no se quiere ir. Hay mil formas de tratar esto. Como  reflejar, meditar… y hay miles de libros que te lo explican. Pero no funciona en ese momento que esto describiendo. Parece que uno se queda con una alma insistente que no te deja ni un minuto de calma.

Ayer me quedé con una alma así. No paro de  darme imágenes y sentimientos de la platica que tuvimos. Me quedé dentro de esa nube de imágenes. Y como fue la primera vez, no tenía escape. Pensar del cliente solo lo hizo peor de que era. Hasta que me quedé tranquila y empezó de buscar lo que hay dentro de mi. Que pasa conmigo cuando escucho ese cliente. Que siento, de que se me acuerda. El momento en cual realizo que no era suyo, de que era mío, en este mismo momento salí de mi torbellino de emociones.

No puedo hablar en general. Pero a veces vale la pena de quedarse tranquilo y pensar. Si algo me toca tan fuerte que no me deja ir por un fin de semana, entonces cual de los sentimientos son mios? Reconozco algo? O son sentimientos cuales no me dejan ir porque me hacen falta. Hay tantas opciones. Pero vale la pena de reflexionar cual es suyo y cual es mío. Más aun cuando no me deja ir su alma.